Educación del cachorro

Los perros son animales de manada y como tales establecen relaciones sociales con los individuos con los cuales convive; mantener al cachorro con su madre y hermanos durante sus primeras 6-8 semanas de vida para que así aprendan a jugar y relacionarse con otros perros es lo recomendable
Sobre las 8 semanas de edad, los cachorros deben ser situados en su nueva casa para que se vayan habituando a las personas u otros animales con los que van a convivir. Es importante que el  cachorro se relacione con el mayor número posible de personas y animales de forma  gradual y guardando las medidas sanitarias necesarias hasta terminar su vacunación.
Se debe estimular  obediencia del cachorro mediante una serie de reglas fáciles de realizar como puede ser creando  rutinas a la hora del paseo, comidas, juegos. Manipular al cachorro frecuentemente: cepillarle, limpiar oídos, dientes..
Usar la comida, las caricias, como reforzador cuando ha respondido  a una orden de obediencia (siéntate, quieto).Todas las recompensas tienen que ser merecidas.
Identificar las expresiones y manifestaciones dominantes: gruñidos, mordiscos o mordisqueos... e inmediatamente ocuparse de ellas. Debe cambiarse el tono de voz (más grave) y colocarle en posturas de sumisión (boca arriba, sujeto por la piel del cuello, sentado...)

Aprender las respuestas a unas órdenes de obediencia básica ayudan al propietario a establecer su liderazgo y a disfrutar de la relación con su cachorro: un perro obediente se puede llevar a casi cualquier sitio. Las principales órdenes que conviene enseñar son:
Acudir a la llamada: se le puede enseñar llamándole por su nombre o con una palabra como ven o aquí y cuando obedezca premiarle con alguna golosina
Sentarse: llamar al cachorro y levantar la mano con un premio por encima de su cabeza a la vez que se le dice siéntate . A medida que el cachorro levanta la cabeza hacia el alimento, pasa de un modo natural a la posición de sentado. A veces es necesario ayudarle presionándole la zona lumbar con la otra mano hasta conseguir que se siente. En el momento que lo haga se le dará el premio, espaciando cada vez más el tiempo que permanece sentado hasta que recibe el alimento.
A tu sitio : conviene que el cachorro tenga un lugar (cama, transportin) dónde estén sus juguetes y mordedores, y que ese sitio sea un lugar agradable dónde ir. El ir a su sitio no debe ser un castigo para el cachorro. Se le puede acostumbrar diciéndole a tu sitio y llevarle alguna golosina para que se quede tumbado.
Debe evitarse pegar al cachorro. La mano del propietario sólo debe ser asociada con el afecto, con el juego o con las recompensas.

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