Leishmaniosis canina
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria que afecta principalemente a los perros.
Se transmite por la picadura de un mosquito (del género Phlebotomus), nunca se contagia directamente de un perro enfermo a otro sano. Una vez producido el contagio, los primeros síntomas pueden aparecer meses después de recibir la picadura del mosquito. El período de incubación puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando no estén sometidos a estrés. La sintomatología más frecuente es pérdida parcial del pelaje, caspa, pérdida de peso y heridas en la piel.
Para detectarla se realizan pruebas analíticas en sangre y/o una muestra de la médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar parásitos.
Entre otros lugares geográficos, la leishmaniosis canina se distribuye por todos los países de la región mediterránea y en España las regiones más afectadas son son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla La Mancha , Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad. Los cambios climáticos favorables para el desarrollo de los vectores y el incremento del número de mascotas que viajan han aumentado el riesgo de estas infecciones en nuestras mascotas.
Cada vez son más los casos que se diagnostican de esta enfermedad en Tenerife, son perros que vienen de la Península o que han ido de viaje por países donde la Leishmaniosis es endémica y se han contagiado.
Todavía no existen vacunas que protegen frente a la leishmaniosis. La mejor opción para proteger a tu perro es la prevención. Si vas a viajar con tu perro, infórmate sobre la mejor forma de prevención.